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Es imposible plasmar la historia del arte y la educación en Latinoamérica sin resaltar tres referentes fundamentales y fundantes del movimiento renovador de la enseñanza de nuestros países. Me refiero a las Hermanas Cossettini de Argentina, Jesualdo Sosa de Uruguay y Augusto Rodrigues de Brasil.
Recientemente se realizo en Rosario (R. A.), las Jornadas de trabajo educativo: “Experiencias en otros contextos y otros tiempos”, Homenaje a Olga Cossettini, a ciento diez años de su nacimiento. Fuimos invitados a este evento donde quedó evidenciado, por medio de ponencia y trabajos vivenciales, la fuerza y vigencia que hoy tienen los postulados de las Hnas. Cossettini. ¿Dónde podemos centrar la filosofía de su obra pedagógica? Reflexionando sobre este punto visualizamos la importancia de lo social y la promoción de las libertades, donde el niño pueda reconocerse a si mismo, recorriendo un camino hacia su identidad que le permita sentirse dueño de un espacio personal, propio y aceptado por sus pares. Libertad responsable para pensar, ensayar y equivocarse, sin que ese error es sancionado, sino punto de partida de un logro. Actividad autónoma para hacer por si mismo, pero valorando lo diferente, y donde no estaba ausente la afectividad. Otro de los aspectos de esta experiencia es la pasión y el compromiso puesto de manifiesto, en una década difícil donde la represión, las persecuciones y las cesantías marcaban el diario acontecer. Seguramente en esta misma publicación, se desarrollará las características de su obra, no obstante puntualizaremos algunos aspectos, que nos permitirá relacionar esta obra con la que se desarrollaba simultáneamente en Cantera de Riachuelo (Colonia, Uruguay). Experiencia que hizo vibrar al entorno, saliendo al barrio, involucrándolo por medio de la Misiones de Divulgación Cultural, las excursiones y visitas a las barrancas, la biblioteca ambulante. Escuela que se nutrió con la visita de escritores, artistas y pensadores de relevancia que contribuyeron al enriquecimiento de la experiencia. Un eje que transverzalizó las actividades de la Escuela Serena, fueron los contenidos artístico-expresivos, donde los límites entre ciencia y arte no existían. En este sentido las pinturas, esculturas y dibujos; las interpretaciones teatrales, el coro de pájaros, las audiciones musicales y los diálogos ya mencionados con los artistas, componían el paisaje cotidiano, en dialogo con las poblaciones circundantes. "Todo es dibujar, pasear y cantar", decían. En resumen una escuela de avanzada, realista, adecuada a las necesidades de los niños, idealista donde la solidaridad era un valor, donde solo el hecho de concurrir era un deleite, llena de vida. Existía un vínculo muy fuerte entre esta experiencia y la de Jesualdo Sosa en Uruguay. Historias emparentadas, con visitas frecuentes que cruzaban en ambos sentidos el Río de la Plata. Jesualdo, maestro, escritor, teórico de posturas pedagógicas, dedicó su vida a la transformación de las estructuras de la escuela pues creía que esta podía encerrar la "rebelión como hombre" y su "escondida venganza contra la despersonalización de la escuela hacia el individuo". Comienza su práctica docente con una frustrada experiencia en Montevideo. “ En 1926 gana en concurso de oposición, el cargo de maestro efectivo el cual ocupa en la Escuela Experimental Nº 1, en Malvín (Montevideo), donde permanece durante dos años. Durante su corta experiencia en esta escuela comienzan sus roces con el sistema educativo: Según manifestó más adelante en “Vida de un Maestro” gran parte de sus discrepancias con el director estaban centradas en sus actividades fuera del aula, como paseos por el entorno de la escuela… Su metodología poco convencional estaba claramente relacionada con su postura ideológica.”[i] Luego de este suceso se traslada al Departamento de Colonia y realiza su experiencia en el paraje denominado Canteras de Riachuelo, en la escuela rural de la zona. Un clima propicio hace posible el comienzo del proyecto. La directora y luego su esposa María Cristina Zerpa, comparte la iniciativa. La misma es fundamental apoyo para el desarrollo de la concepción pedagógica que se iniciaba. “...escuelita de un rincón de la tierra, simple barracón de cinc y madera, descascarado; podridas sus puertas; raídos sus pisos; con latas y cartones por vidrios; con un grupito de maestros salidos de la entraña de la realidad más que de cartapacios pedagógicos, como sostenedores e inquietadores...” En esta realidad concreta todo un proceso educativo renovador dentro de un sistema de enseñanza anquilosado y rígido. En un medio social muy especial en cuanto a su conformación. Rodeado de miseria, crisis y la incomprensión de sus inspectores. Aldea de inmigrantes donde se conjugan las más variadas nacionalidades, y donde el trabajo es de riguroso esfuerzo. La escuela no era más de un galpón construido de zinc: “... era caliente al extremo; y frío, tremendamente frío en los meses de invierno, cuando llovía el golpeteo del agua en el zinc era en verdad tormento enloquecedor...” La pobreza de la zona acarreaba hambre, común denominador de la zona y con ella la deserción escolar. La mayoría de los niños dejaba la escuela antes de tiempo, para ir a trabajar. Por ello el factor social es el prioritario: Tratar que la escuela estuviera imbuida de la realidad de su entorno, fue preocupación fundamental. No hacer por hacer, sino hacer por alguna razón. “No buscamos el ideal de la función social, -dice- pero si tratar de ser espejo de esa función social, y como la escuela viviendo en estrecha relación entre el niño y el ambiente deben olvidar que no tiene necesidad de inventar ocupaciones que interesen al niño, porque esas ocupaciones, esos intereses están ya en el ambiente, al alcance de las manos, no teníamos mas que vivirlas y recoger de sus experiencias, siempre renovadas.”[ii] Para Jesualdo, "si bien la escuela ha vivido subordinada a lo político social y es su reflejo, siempre existieron y siguen existiendo en nuestras realidades determinadas contradicciones que permiten un espacio intersticial en el que puede instalarse la lucha para colaborar en la transformación del medio, a partir de “... una pedagogía-tránsito que ha de servirnos en las sociedades actuales y los instrumentos que ella nos puede proporcionar para el mejor éxito de nuestro cometido.” [iii] Así comienza a desarrollar su tesis basada en los siguientes aspectos. Jesualdo se propuso hacer con los niños que habían aprobado tercero, un curso de “extensión cultural”. Aunque sus principales fundamentos teóricos todavía no habían sido formulados, las condiciones estaban dadas para generar una experiencia educacional alternativa: “…mi camino didáctico no era muy claro…crear el ambiente para desentrañar sus expresiones en vista de los conocimientos que debían adquirir…saber hasta dónde…ellos alcanzarían el conocimiento que me prometía transmitir con la menor cantidad de coacción posible.” Veamos la primer propuesta de Jesualdo: El programa de ensayo que pudiera ser el de Tercer año, yo le llamo de extensión cultural para escuela rural. Está basado en el raciocinio que origina la actividad del niño… Interesa en primer lugar el hombre - vida, luego mantener el hombre, mantener la vida y luego desarrollarla lo más completa posible, los caminos de la perfección. Todo este ciclo de la vida completa se desarrolla en cinco fases: 1. La relación hombre- exterior. 2. El hombre necesita expresarse. 3. El hombre debe mantener la vida. 4. El hombre es un animal político. 5. El hombre debe vivir la emoción y perfeccionar su espíritu. Todo este desarrollo es para darle al niño el objeto de la enseñanza y llevarlo por el camino del razonamiento. La primera parte la relación del hombre con el exterior nos da las siguientes ideas: Existencia, crecimiento, multiplicación y muerte. Lo que aprecian los sentidos, diferencia, valor de la materia y la relación comercial. Estas ideas se traducen todas por aritmética, tiempo, operaciones, volúmenes, superficies, capacidad, peso, moneda y problemas de aplicación comercial. Además están las relaciones del hombre con lo vivo que lo rodea, animales y vegetales. La segunda parte, el hombre necesita expresarse, comprende dos necesidades, saber el idioma, todo lenguaje debe ser en forma viva, la gramática interesa para la ortografía y la redacción. La tercera parte, el hombre debe mantener su vida, deriva del peligro, prevención e higiene con conocimiento del cuerpo, de la necesidad de procurarse los alimentos. Agricultura y geografía físicas la que tiene relación con la primera y la geografía económica y política, productos, medios de conducirlos y relaciones comerciales de los países. La cuarta parte, el hombre es un animal político – (Aristóteles) Es consecuencia de la relación de los hombres, la sociedad, el Estado y la Constitución constituyen la vida cívica del hombre - leyes que lo amparan y poderes que debe respetar. Y la quinta parte, el hombre necesita vivir la emoción y perfeccionar su espíritu, comprende el arte puro, canto, arte y expresión, dibujo y geometría, arte y utilidad, trabajo manual y humanidades, que comprende historia de mi país e historia del héroe.[iv] En la práctica se concretó en los siguientes aspectos: 1- Centralidad de la Expresión: “Pues bien, la expresión es la historia del mundo interior, del cosmos del hombre” La premisa metodológica más importante fue sin duda la de permitir y desarrollar la expresión del niño “…afincamos pues, nuestro trabajo, en torno del desentrañamiento de esta expresión, siguiendo las afloraciones particulares de cada uno, con las que llegaban los niños a la escuela.” Fundamenta Jesualdo su postura de la siguiente forma: “... en cualquier caso, la expresión es indudablemente siempre una traducción íntima de estados de conocimientos (que determinaremos si sólo intuitivos o también lógicos, inteligentes), provocados por reacciones - no impresiones, como se pide- interiores o exteriores, mediante las cuales exponemos ideas, conceptos, emociones, experiencias o los más elevados atributos de nuestra sensibilidad y razón con la finalidad diversa, y por sobre todo lo cual campea un afán de entendernos con nuestros semejantes y aumentar el poder humano de nuestra eficiencia social. Constituye una modalidad actuante, que algunos han llamado psicofisiológica de la conciencia y es, sin duda alguna, el más importante fenómeno psíquico de la vida, porque establece conexiones de lo físico y lo psíquico…” 2- Los “centros de interés”: La actividad que se desarrollaba en la escuela se basaba en los “centros de interés” determinados por el propio alumno: “El niño necesitaba conocer…se reflejaba en su interés y la escuela trataba de colmarle... era necesario utilizar algunos elementos…el interés por una parte; la autonomía del trabajo infantil por otra; la actividad actual todavía, y por medio de ellos tratar de organizar el sentido de libertad para alcanza el conocimiento esterilizado de impurezas e intenciones; un conocimiento que fuera como una respuesta leal al interés actual del niño.” 3- Los “paseos escolares” En su curso de extensión cultural, Jesualdo continuó con su tradición de “visitas”. Por considerar que las mismas y la reflexión a partir de éstas acortaban la distancia que la escuela tradicional artificialmente había generado entre el conocimiento adquirido y el medio donde necesariamente los niños deberían desarrollar su vida: “...de pronto empezaron a aparecer las visitas, las excursiones... fue entonces cuando empezamos a despertar del sueño en que habíamos estado sumergidos durante varios años.” Los “paseos” realizados en la experiencia exploraron tanto el entorno social (visitas a fábricas) como el entorno natural (campamentos), salidas de reconocimiento por la zona. 4- El carácter práctico de las actividades: La orientación de muchas de las actividades centrales en la experiencia fue eminentemente práctica; unas veces en el sentido que éstas tendrían para una “escuela del trabajo” y otras veces en referencia a la satisfacción de necesidades inmediatas de los niños y sus familias 5- El trabajo en la comunidad: La orientación de la experiencia hacia la comunidad no sólo se expresó en los paseos y en las actitudes críticas de Jesualdo, sino en la organización escolar en sí, transformando a la escuela en el centro cultural local. Ejemplo de ello fue la creación de la copa de leche, la construcción de un puente que atraviesa el riachuelo o la ayuda a las madres, en parte por medio del diario que editaban: “El marrón” La experiencia fue anulada. El documento que genero tal resolución nunca fue encontrado. En los registros de la escuela de la época, tampoco se ubicó, falta ese tomo. Las autoridades de la dictadura de la época lo destituyeron en 1935 y prohibieron la continuación de la experiencia luego de la publicación de “Vida de un Maestro” en la que efectúa severas críticas al sistema, tanto en el ámbito educativo como en el social. Sus inquietudes lo inscribieron desde el comienzo de su actividad docente, aunque desde una actitud crítica, en los caminos renovadores de la corriente de la escuela nueva o activa que proponía el traslado del interés que había existido por los métodos de enseñanza, hacia lo relacionado con la psicología del niño y del aprendizaje, privilegiando nuevas pautas de actividad, libertad y autonomía.[v] La influencia de Jesualdo fuera de fronteras fue importante: Dictó conferencias y cursos en diversos países de América Latina, Europa, Asia y África, y en Estados Unidos. En 1961-62 estuvo en Cuba, donde fue decano de la Facultad de Educación y colaboró como asesor en la Campaña de Alfabetización. La lucha contra el analfabetismo fue una preocupación constante en Jesualdo, no solo en el plano teórico sino también en la acción concreta desde el comienzo de su actividad en Canteras del Riachuelo hasta su activa intervención en las campañas de alfabetización en México (1939) y Cuba. (1961). Obtuvo varios premios nacionales e internacionales por su labor pedagógica, literaria e histórica Son evidentes por medio de estas reflexiones el paralelismo de las experiencias de las Hnas. Cossettini y Jesualdo Sosa: la época, sus metodologías y su final, la destitución. Decía en la introducción de Canteras de Creación: Durante el período oscuro, sus libros desaparecen, se requisan, se impone el silencio sobre su obra. Pensando al unísono con Jesualdo reflexionamos: “... se ha dicho de Sócrates que el vaso de cicuta le fue dado a beber no al filósofo sino al educador...”. Acaso... no fue la aparición del Emilio, es decir su trabajo pedagógico y no al político el que le valió a Rousseau la más severa persecución. Pensamos ahora: ¿a quién se intentó silenciar?, a Jesualdo: hombre político o a su pensamiento pedagógico. Decía Jesualdo: “Yo no estoy dispuesto a hacer esclavos... prefiero hacer rebeldes contra cualquier esclavitud.” SALOMON AZAR Licenciado en Artes Plásticas y Visuales Psicologo Social
[ii] idem [iii]Documento del Archivo Jesualdo Sosa en poder de su hija Dana Sosa [iv] Libro de Observaciones de la Escuela de la época [v] Documento del Archivo Jesualdo Sosa en poder de su hija Dana Sosa |